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thumbnail of panel 5Alimentadas por el maíz, crecieron muchas de las primeras aldeas en América: el maíz era gente, la gente era maíz y el maíz tenía, como la gente, todos los colores y sabores. ¿Podrán los hijos del maíz, los que hacen el maíz que los hizo, resistir la embestida de la industria química, que en el mundo impone su venenosa dictadura? Si la naturaleza fuera banco, ya la habrían salvado”. Eduardo Galeano, Los hijos de los días.

El concepto de Soberanía Alimentaria fue desarrollado por Vía Campesina1 y llevado al debate público con ocasión de la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996. La Soberanía Alimentaria es el derecho de los pueblos a decidir su política agraria y alimentaria. El derecho de campesinas y campesinos a producir alimentos, y el derecho de las personas consumidoras a poder decidir lo que quieren consumir.

La agricultura como (des)encuentro entre sociedad y naturaleza.2

La actividad agraria cubre la que quizá es la primera necesidad del ser humano: la alimentación. Transforma elementos abundantes e inertes (minerales, agua y energía solar) en bienes vivos y útiles (alimentos), sin degradar -al menos en las formas tradicionales de agricultura- la base de renovación de los recursos utilizados. La actividad agraria es la actividad humana que más superficie ocupa en el planeta, y por tanto la de impactos más extensos a nivel territorial, para lo bueno y para lo malo. El medio rural acoge nada más y nada menos que al 50% de la población mundial y al 25% de la población española; y en él la agricultura es el elemento central de las culturas y las economías locales. El mito occidental del triunfo de la Sociedad sobre la Naturaleza no se puede separar de la industrialización y la pérdida de importancia de la agricultura y la alimentación en las sociedades industrializadas.

El modelo industrial de producción orienta las producciones hacia el mercado global, abandonando las demandas locales y arruinando a las familias agricultoras con modelos de producción dependientes de un mercado, una tecnología y un capital controlados por los países del Norte.

La denominada Revolución Genética pretende generalizar el cultivo de los llamados Organismos Modificados Genéticamente (OMG) o transgénicos, en la misma línea. Por su parte, la propuesta de los agrocombustibles ha servido para elevar de forma espectacular los precios de consumo de los alimentos básicos, mientras los campesinos y campesinas no perciben ese sobreprecio y se hacen más dependientes del paquete tecnológico globalizado. La agricultura, fuente histórica de cultura y riqueza, se ha convertido en una actividad tóxica y contaminante, generadora de hambre y pobreza.

La Soberanía Alimentaria: un concepto para la transformación social.

La liberalización del mercado agroalimentario impulsada en las últimas décadas por la Organización Mundial del Comercio (OMC), está siendo una falacia en los países centrales, que mantienen el proteccionismo de forma encubierta. Sin embargo, en los países empobrecidos está teniendo unos resultados desastrosos, expresados en las hambrunas crónicas, la emigración masiva, y la profunda degradación de los ecosistemas.

Por todo ello, en todo el mundo, diversas organizaciones agrarias y rurales se han unido oponiéndose a la conversión de la alimentación en una mercancía dentro del mercado global capitalista, presionando a sus gobiernos para que las negociaciones en la OMC sobre agricultura no prosperen.

Muchas de estas organizaciones se han unido desde 1993 en la Vía Campesina, movimiento que agrupa a 200 millones de campesinos y campesinas, en la pequeña y mediana producción, mujeres rurales, indígenas, gente sin tierra, jóvenes rurales y trabajadores/as agrícolas de 53 países y cuatro continentes.

La Soberanía Alimentaria plantea limitar dependencias respecto a los mercados globales y aprovechar los recursos locales para reconstruir sistemas agroalimentarios sostenibles social y ecológicamente.

Algunas ideas para construir la Soberanía Alimentaria en lo local.

La Soberanía Alimentaria se puede desarrollar, en sociedades como la nuestra, en propuestas muy concretas que pongan freno a la degradación de la actividad agraria y del medio rural, y que pongan en práctica modelos alternativos de gestión del territorio y de producción, distribución y consumo de alimentos.

La agricultura ecológica aporta innumerables beneficios ecológicos en sus formas de producción al eliminar el uso de sustancias químicas de síntesis; pero debemos ir mucho más allá, hacia modelos agrarios verdaderamente agroecológicos. La agroecología propone procesos integrales de desarrollo local sustentable basados en el aprovechamiento de los recursos locales y el cierre de ciclos ecológicos; el manejo de la biodiversidad como principal recurso para la estabilidad y riqueza de los ecosistemas; el conocimiento tradicional campesino; los mercados locales y la búsqueda de justicia social y la diversidad cultural.

En cualquier caso, los consumidores y consumidoras debemos buscar formas lo más directas posibles de relación con la producción (en asociaciones de consumidores/as, mercados locales, etc.) eliminando otros agentes intermediarios.

¿Te has parado a pensar que con tus compras cotidianas puedes contribuir en la transformación hacia modelos productivos más justos?

1. Juegos cooperativos con paracaídas.

Tiempo: Desde 15 minutos hasta el infinito.

OBJETIVO: Reflexionar sobre la importancia de reconocer la Soberanía Alimentaria como un derecho humano universal.

DESARROLLO: A partir de realizar algunos juegos con paracaídas, reflexionaremos sobre la importancia de reconocer la Soberanía alimentaria como un derecho de los países y de los pueblos a decidir sobre la producción, procesamiento y consumo de los alimentos. Para ello se remite a las dinámicas: bóveda responsable, necesidades básicas, recursos naturales finitos y el ladrón de tierras. Estas dinámicas se pueden encontrar en la guía didáctica Propuestas de educación para el desarrollo, jugando con la jenga y el paracaídas.

http://www.ocsi.org.es/IMG/pdf/GuiaYengaParacaidasV4.pdf

Para realizar juegos con el paracaídas se precisa de un espacio amplio. Posteriormente, podremos reflexionar sobre aquellos aspectos que nos han llamado la atención, si ha habido algún momento en que hemos sentido la desigualdad entre unos y otros, qué conocemos del tema, etc.

Para tener una visión más global podemos proyectar los siguientes vídeos:

– Por la Soberanía Alimentaria de los pueblos: https://www.youtube.com/watch?v=dessmxX41EA. Vídeo de 20 minutos, de Vía Campesina.

-Paren, aquí vive gente: www.youtube.com/watch?v=0G-fkQR7Zsk. Vídeo de 3 minutos, de Veterinarios sin Fronteras.

Si se quiere seguir investigando se facilitarán diferentes fuentes (consultar apartado Para saber más) para profundizar en su contenido.

2. Los alimentos que comemos.

Tiempo: 55 min.

OBJETIVO: Concienciar sobre la importancia del consumo responsable.

DESARROLLO: Se iniciará la sesión sentadas y sentados en círculo. Dentro se pondrá un mapa del mundo de Peters. Llevaremos envases de productos alimenticios, y si se desea, también fruta o verduras. La actividad consiste en ubicar estos productos en el mapa en función de su origen de producción y/o elaboración.

Sería recomendable que fuera el alumnado quien trajera los productos, así como la información relativa al origen de éstos.

Cada persona irá ubicando en el mapa el producto. A partir de aquí podremos analizar: ¿de dónde vienen los productos? ¿qué información nos proporcionan los envases?; cuando compramos, ¿nos interesamos sobre cómo han sido producidos o procesados? ¿cómo han llegado hasta nuestras manos? ¿dónde hemos ido a comprarlos? ¿hemos pensado cuánta energía se ha consumido en su desplazamientos? ¿han sido transportados en avión, barco, camión?…

También podremos hacerlo con el Mural de Ekilikua, “Analiza tu compra”, que nos guía con preguntas de análisis sobre los productos.

Después se proyectará el vídeo de dos tomates, dos destinos: https://www.youtube.com/watch?v=DmdNURinv70, 9 minutos. Veterinarios sin Fronteras.

A partir del vídeo se debatirá sobre las características de un tomate y otro, respecto a su origen, forma de crecimiento, propiedades, uso o no de químicos, etc.

Por parejas se les propondrá hacer un role playing parecido utilizando otros alimentos. Escribirán el guión y se informarán sobre los alimentos escogidos. Para ello se les facilitarán diferentes fuentes de consulta.

Se puede introducir alimentos de importación como el café, el té, el cacao y hacer la misma comparativa si son productos de Comercio Justo o no.

Para finalizar, se presentará ante la clase. Se pueden grabar para luego editar un vídeo.

Para saber más:

 

2Información extraída y adaptada de la revista: Ocsigénate Nº 58. Soberanía Alimentaria. Autor:Daniel López García. Técnico e Investigador en Desarrollo Rural Sustentable.


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